Muy contenta de finalizar este curso, profundicé en temas clave sobre el futuro del trabajo, la gestión del rendimiento y el impacto de los valores personales en la motivación. La evolución del mercado exige desarrollar nuevas competencias, desde la adaptabilidad y el pensamiento estratégico hasta las habilidades interpersonales.
Uno de los conceptos más valiosos fue la mentalidad VUCA, que nos ayuda a afrontar la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad con resiliencia, flexibilidad y preparación. También reflexioné sobre la importancia de la inteligencia emocional, la comunicación asertiva y la alineación entre nuestros valores y objetivos profesionales.
El crecimiento en la carrera no siempre es vertical; el desarrollo horizontal también amplía nuestras oportunidades. La clave está en potenciar nuestras competencias y encontrar motivaciones alineadas con nuestro propósito.