Para mí, el éxito implica encontrar un equilibrio entre el crecimiento profesional y el bienestar personal. No se trata solo de alcanzar metas laborales, sino de sentir satisfacción con lo que hago, mantener relaciones significativas y tener tiempo para mi desarrollo personal. Coincido en que el éxito es un proceso que evoluciona con el tiempo y que debe estar alineado con nuestros valores, más que con las expectativas externas o las comparaciones con otros.