El ikigai es un concepto japonés que representa mi razón de ser, aquello que me motiva a levantarme cada mañana. Surge en la intersección entre lo que amo, lo que el mundo necesita, aquello por lo que me pueden pagar y lo que hago bien. Integra pasión, misión, profesión y vocación, recordándome que mi propósito personal y profesional no están separados, sino que forman parte de quien soy.