En esta clase aprendí que tener un propósito claro no garantiza motivación o felicidad constante. Es importante identificar qué está afectando mis emociones y buscar diferentes puntos de vista para ajustar y mejorar. También entendí que mi propósito puede cambiar con el tiempo, y está bien revisarlo o incluso cambiar el enfoque de mi carrera a lo largo de mi vida profesional.