En esta lección aprendí que el rendimiento en una empresa se organiza en niveles operativos, tácticos y estratégicos, y que el crecimiento profesional puede ser vertical asumiendo roles con mayor complejidad o liderazgo, evolucionando sin cambiar de nivel de carrera. Para avanzar, es fundamental desarrollar competencias técnicas y de comportamiento, además de asumir responsabilidades más complejas. También comprendí la importancia de que la empresa gestione el rendimiento de forma alineada con los objetivos de sus empleados, utilizando metas cualitativas y cuantitativas que se evalúan mediante escalas específicas.