Se desarrolló un caso ficticio para explicar cómo una empresa puede implementar la inteligencia artificial de manera segura, identificando y protegiendo credenciales, datos personales, información sensible y documentos estratégicos. Se propusieron medidas de anonimización, almacenamiento seguro, control de accesos, revisión humana de resultados y cumplimiento de la normativa de protección de datos.
Conclusión: el uso responsable de la IA requiere combinar tecnología, políticas internas y supervisión humana para aprovechar sus beneficios sin comprometer la privacidad, la seguridad ni la información confidencial de la empresa.[https://drive.google.com/file/d/1qzVSEUmVIYbfae6NqZV6AZo4ZGyZVENl/view?usp=sharing]