El algoritmo en lenguaje natural para verificar y decidir el desempeño académico de un estudiante debe estructurarse con condicionales encadenadas que aseguren claridad y objetividad en el resultado. Primero, el sistema solicita como entrada el promedio final del estudiante. Luego, evalúa ese valor siguiendo una secuencia de decisiones: si el promedio es menor que 5,0, se muestra el mensaje “Estás reprobado.”; si no cumple esa condición pero es menor que 7,0, se despliega el mensaje “Estás en recuperación.”; y en cualquier otro caso, es decir, cuando el promedio es igual o superior a 7,0, se presenta el mensaje “¡Felicidades! Has sido aprobado.”. Esta estructura garantiza que solo uno de los mensajes se muestre en cada ejecución, evitando ambigüedades y asegurando que el sistema sea fácil de interpretar y aplicar en contextos académicos, ya que cada estudiante recibe una respuesta única y precisa según su desempeño.