Aparte de la organización de tareas escritas en listas, la técnica Pomodoro ayuda a dividir tareas en bloques con tiempos de descanso. Lo ideal es comenzar por las tareas más complejas de la lista como punto de partida porque el nivel de concentración es más grande para trabajar mejor. Al terminar la tarea tenemos una sensación de haber aprovechado el tiempo y es una manera de aliviar la ansiedad.