El sistema de recompensas que he implementado en mi vida ha sido tomar unas merecidas vacaciones a mitad del año, unas vacaciones que me permita reconectar conmigo, descansar y calibrar mis pilas para seguir laborando lo que resta del año. Ahora, una recompensa a corto plazo, es la de salir todos los fines de semana a distraerme en diversas actividades de ocio y procurar descansar los domingos.