¡Hola Daniel, espero que estés bien!
Has planteado un punto muy interesante sobre la importancia de la recompensa en el proceso de formación de hábitos. Es cierto que en el mundo moderno, donde estamos constantemente bombardeados con información, la recompensa puede ser un factor crucial para mantener un hábito. La recompensa actúa como un motivador, dándonos una razón para repetir la rutina una y otra vez.
Sin embargo, no debemos subestimar el papel de la señal y la rutina. La señal es el disparador que inicia el hábito, recordándonos que es momento de actuar. Por ejemplo, si estás intentando desarrollar el hábito de hacer ejercicio, la señal podría ser ponerte las zapatillas de deporte a la misma hora todos los días. La rutina es la acción que realizas, como salir a correr.
Un ejemplo práctico podría ser: si quieres crear el hábito de leer más, podrías establecer una señal como dejar un libro en tu mesita de noche. La rutina sería leer unas páginas antes de dormir, y la recompensa podría ser la satisfacción de haber aprendido algo nuevo o simplemente el placer de la lectura.
Espero que esta perspectiva te ayude a entender mejor cómo cada componente del hábito tiene su propio papel importante. ¡Espero haber ayudado y buenos estudios!