El incorporar nuevos hábitos en nuestra rutina diaria es complicado al comienzo; sin embargo, la recompensa en grande, por ejemplo, el incorporar actividad física trae mejoras en nuestro aspecto físico y mental, nos ayuda a manejar el estrés y nos da más energía. El estudiar un nuevo tema, nos da nuevas herramientas para solucionar un problema o simplemente nos da la satisfacción de aumentar nuestros conocimientos.