Hace cinco años, la capacidad de realizar tareas básicas de soporte técnico en hardware de computadoras era fundamental, pero hoy en día ha perdido relevancia debido a la mejora en la calidad del hardware, el aumento del uso de dispositivos móviles y tabletas que requieren menos mantenimiento, la migración a servicios en la nube que reducen la dependencia de hardware local, la preferencia por el soporte técnico remoto y la tendencia a reemplazar dispositivos en lugar de repararlos.