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Piensa en una situación de aprendizaje que hayas vivido y que tuviste dificultad en salir de la zona de estrés.

¿Cómo fue esa situación?

Durante un tiempo tuve la idea de querer aprender sobre economía, pero llevaba una vida de mucha procrastinación y flojera, y aunque lo hice la mitad del curso, pero con dificultad, no negaré que hubo días en los que no quería hacer más que quedarme en la cama viendo TikTok, me estresaba porque no era capaz de ponerme a la tarea de aprender, de adquirir más conocimientos para mejorar mi vida, de ver que por más que quisiera yo no ponía de mi parte para esforzarme por algo que quería, porque no era capaz de dejar mi zona de confort.

¿Qué te dejó atrapado en la zona de estrés?

El pensamiento de que no voy a poder hacer esto o aquello, porque no estaba acostumbrado a esforzarme tanto, y cuando me toco, me dio muy duro, y pase por momentos que me incomoda recordar

¿Qué te dejó atrapado en la zona de estrés?

  1. Tener una razón clara del porqué lo estoy haciendo
  2. Entender que todo es un proceso y debemos tomárnoslo con calma
  3. Tener disciplina, por más difícil que sea debemos acostumbrarnos a tener disciplina
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Hola Jhonatan, espero que estés bien

Gracias por compartir tu experiencia tan personal y sincera. A menudo, salir de la zona de confort y enfrentarse a nuevos desafíos puede ser una fuente significativa de estrés. Es completamente natural sentirse atrapado en esos momentos, especialmente cuando nos enfrentamos a la procrastinación y la falta de motivación.

Lo que mencionas sobre tener una razón clara para lo que estás haciendo es fundamental. Encontrar un propósito o una meta que realmente te inspire puede ser un gran motivador. Por ejemplo, si estás estudiando economía, podrías pensar en cómo esos conocimientos podrían ayudarte a alcanzar tus objetivos personales o profesionales a largo plazo.

Además, es importante recordar que el aprendizaje es un proceso continuo. Es normal tener días en los que te sientas menos motivado. En esos momentos, establecer pequeñas metas diarias puede ayudarte a mantener el enfoque sin sentirte abrumado. Por ejemplo, podrías proponerte estudiar solo 20 minutos al día al principio y luego aumentar gradualmente el tiempo.

La disciplina, como mencionas, es clave. Sin embargo, no te castigues demasiado cuando las cosas no vayan como planeas. La autocompasión y el reconocimiento de tus logros, por pequeños que sean, también son importantes para mantener una mentalidad positiva.

Espero que estas reflexiones te sean útiles para manejar mejor el estrés y seguir adelante con tus estudios. ¡Espero haber ayudado y buenos estudios!