De muchacho, en el bachillerato, nos enfrentamos a materias que se convertian en un terror para el estudiante; la quimica, la fisca, el algebra, la trigonometria entre otras. Entrabamos en un estupor general, una apatía y un aburrimiento abrazador cuando veíamos a nuestro profesor de contabilidad aparecer en le umbral de salón, cuando rompía el silencio con la frase ¨saquen una hoja de papel...un Quiz¨ El solo hecho de saber que si tu volvias a reprobar ese papelito significaba la posibilidad grande de tener que habilitar una materia o perderla en el intento era algo que te disparaba y te sacaba de tu zona de confort... El stres hacia su aparicion generando preocupacion por la posible perdida de una materia de la cual tu papa era un experto. Papa era contador y conocia su profesion de arriba abajo... largas horas pasabamos estudiando los principios contables en un tablero de acrilico porq el de tiza me daba alergia. Aprendi que resumir una leccion, praticarla y auto examinarme era la mejor forma de aprender y de asegurar una nota buena