Señal: Al iniciar el día, preparo mi espacio de estudio (organizo mi escritorio, abro mi cuaderno de apuntes y enciendo el computador). Esto es mi recordatorio de que es momento de comenzar con mi rutina de aprendizaje.
Rutina: Dedicar 4-5 horas al estudio, siguiendo un plan estructurado que incluye:
Ver módulos del curso y tomar notas detalladas. Resolver ejercicios prácticos relacionados con los temas. Reflexionar al final de cada sesión sobre lo aprendido y qué necesito reforzar. Recompensa: Después de completar mi sesión de estudio, disfruto de un momento de relajación, como escuchar música, ver un episodio de mi serie favorita o dar un paseo breve. Esto refuerza la sensación de logro y me motiva a continuar al día siguiente.