Lo que aprendí en este curso es que nuestra zona de confort es el lugar donde nos sentimos seguros y cómodos, pero también es el lugar donde no aprendemos mucho. La zona de aprendizaje, por otro lado, es el lugar donde se produce el crecimiento y la mejora. Para poder aprender y crecer, es necesario salir de nuestra zona de confort y entrar en la zona de aprendizaje.
También aprendí que es importante evitar la zona de estrés, ya que puede ser perjudicial para nuestra salud mental y emocional. Es importante encontrar un equilibrio entre estar fuera de nuestra zona de confort y no llegar a la zona de estrés.
Descubrí el estado de flow, un estado mental en el que nos sentimos completamente inmersos en una tarea y perdemos la noción del tiempo. Este estado es ideal para la creatividad y el aprendizaje, y podemos alcanzarlo al encontrar el equilibrio adecuado entre desafío y habilidad.
Aprendí que la dirección es más importante que la velocidad, y que es mejor avanzar poco a poco en la dirección correcta que avanzar rápidamente en la dirección equivocada.
Se habla sobre la importancia de los hábitos para crear una rutina y mantenernos enfocados en nuestros objetivos. También discutimos cómo los distractores, como las redes sociales y las notificaciones de teléfonos móviles, pueden impedir nuestro progreso y cómo podemos manejarlos para mantenernos enfocados.