La idea es que aprendemos más cuando participamos activamente, no solo al escuchar o leer que es mucho menos efectivo, a diferencia que involucrarse: hablar, discutir o enseñar son estrategias que generan aprendizaje real y duradero. En esencia, no basta con recibir información; necesitamos compartirla y usarla para que realmente quede en nuestra mente. En resumen, para lograr aprender se debe ser activo, hacer, reflexionar y enseñar a otros.