Ya estoy inscrito ¿Todavía no tienes acceso? Nuestros Planes
Ya estoy inscrito ¿Todavía no tienes acceso? Nuestros Planes
1
respuesta

Disciplina

Entendí que muchas veces uno se enfoca solo en ir rápido, en ver resultados inmediatos, y se frustra cuando no pasa. Pero la realidad es otra: no es la velocidad lo que importa, sino la dirección y la constancia.

Me hizo pensar mucho el ejemplo de Alice. Ella quería aprender un idioma, pero como no fue perfecta en seguir su rutina diaria, se rindió. A veces yo también me siento así, como si fallar un día ya significara que no soy capaz. Pero ver cómo igual terminó estudiando ocho horas en un mes y cómo eso se podría multiplicar durante el año me ayudó a cambiar mi perspectiva.

Lo más importante que me llevo es que no tengo que hacer todo perfecto para avanzar, solo tengo que seguir haciéndolo, aunque sea poquito cada día. Si quiero crear un hábito, necesito tener una disposición real, establecer una rutina sencilla y constante, y no olvidar darme una recompensa o recordarme por qué empecé.

1 respuesta

¡Hola Dayanna, espero que estés bien!

Entiendo perfectamente cómo te sientes. Es muy común que nos frustremos cuando no seguimos una rutina a la perfección. Sin embargo, como bien mencionas, lo importante es la constancia y la dirección, no la velocidad. El ejemplo de Alice es muy ilustrativo al mostrar que, aunque no haya seguido su rutina diaria al pie de la letra, logró acumular un tiempo significativo de estudio que, al final, suma mucho.

Es fundamental recordar que la creación de hábitos no se trata de ser perfectos, sino de ser constantes. La teoría de los 21 días es un buen punto de partida, pero como mencionaste, estudios más recientes sugieren que puede tomar alrededor de 66 días consolidar un hábito. Esto significa que cada pequeño esfuerzo cuenta y se acumula con el tiempo.

Para crear un hábito, te recomendaría enfocarte en tres aspectos clave:

  1. Predisposición: Asegúrate de que el hábito que deseas formar está alineado con tus objetivos personales o profesionales. Esto te dará la motivación necesaria para seguir adelante.

  2. Rutina: Establece una rutina sencilla y alcanzable. No te preocupes si no puedes cumplirla a la perfección todos los días. Lo importante es que te mantengas en el camino.

  3. Recompensa: No olvides recompensarte por tus logros, por pequeños que sean. Esto te ayudará a mantenerte motivada y a recordar por qué comenzaste en primer lugar.

Recuerda que el aprendizaje es un viaje continuo y no un destino. Cada paso que das te acerca más a tus objetivos. Espero que esta perspectiva te ayude a seguir adelante sin la presión de la perfección.

Espero haber ayudado y ¡buenos estudios!