Formar un nuevo hábito toma en promedio 66 días, según un estudio realizado por Phillippa Lally y sus colegas del Centro de Investigación del Comportamiento de Salud en el University College London. Este estudio, que siguió a 96 participantes durante 12 semanas, encontró que el tiempo necesario para automatizar un comportamiento varía ampliamente, desde 18 hasta 254 días, dependiendo de la complejidad del hábito y las diferencias individuales. Esto desmiente el mito popular de que solo se necesitan 21 días para formar un nuevo hábito, una idea que ha sido difundida por la literatura de autoayuda desde la década de 1960 Las implicaciones del estudio de Lally son significativas para quienes buscan desarrollar nuevos hábitos. Resaltan la importancia de la paciencia y la persistencia. Omitir un día en el proceso de formación de hábitos no afecta significativamente el éxito a largo plazo, lo que sugiere que la consistencia a lo largo del tiempo es clave, más que la perfección. Entender que la formación de hábitos es un proceso gradual puede ayudar a manejar las expectativas y reducir la frustración, conduciendo a un enfoque más sostenible para el cambio de comportamiento