1.Por qué lo quiero aprender? Motivación personal o profesional: ¿Qué te impulsa a aprender esto? ¿Es una pasión, una necesidad o una oportunidad? Ejemplo: Quiero aprender a programar porque me apasiona la tecnología y quiero desarrollar aplicaciones que ayuden a resolver problemas cotidianos.
2.¿Dónde lo voy a utilizar? Aplicación práctica: ¿Cómo y en qué contexto aplicarás lo que aprendas? Esto te ayuda a visualizar cómo se conecta con tu vida diaria o tu carrera. Ejemplo: Voy a utilizar mis habilidades de programación para crear una app que ayude a las personas a gestionar su tiempo de manera eficiente, o en mi trabajo como desarrollador de software.
3.¿Cuándo quiero estar listo? Plazo para alcanzar la meta: Define una fecha específica para estar preparado/a o para completar el proceso de aprendizaje. Un plazo claro te ayudará a mantener la motivación y medir tu progreso.