Cuando inicié como agente de soporte en un call center, debía aprender no solamente sobre el producto al que le iba a prestar soporte sino sobre las herramientas de documentación y registro de llamadas. Sumado a eso y siendo mi primera experiencia con clientes de habla inglesa, tenía el temor de no entenderles y no poder hacer bien mi trabajo.
Lo primordial, en ese momento, fue mantener la calma y pensar que las personas que llamaban necesitaban de mi ayuda, que me estaban buscando para resolver su problema. Eso, me dio algo de "poder" sobre ellas y sobre la situación estresante, lo que me permitió aprender a cómo manejar clientes complicados, a agudizar mi oído para entenderles mejor y así poder resolver sus problemas sin demoras.
Para una próxima ocasión, las actitudes que considero necesarias son la confianza en tus propias habilidades, la voluntad de querer aprender y la práctica constante (no basta que lo hagas solamente una vez).